6825576ea5d28.r_d.267-195-0

Tras 13 años de cierre, reabre la planta de contención del gusano barrenador en Metapa

La presidenta Claudia Sheinbaum reinauguró el sábado pasado la instalación de producción de moscos estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, con la presencia de Brooke Rollins, secretaria de Agricultura estadounidense, y el embajador Ronald Johnson. La planta había sido cerrada en 2013 por México y Estados Unidos tras declararse al país libre del gusano barrenador en 2003, decisión que hoy se considera uno de los errores estratégicos más significativos de las últimas décadas. La reapertura de la instalación, modernizada y ampliada, representa una inversión conjunta de 51 millones de dólares (30 de México y 21 de Estados Unidos), completada en tan solo 12 meses. La facilidad tendrá capacidad para producir hasta 100 millones de moscos estériles semanalmente, trabajando en coordinación con la planta de Pacora en Panamá para contener la plaga desde ambas fronteras, sumando 200 millones de insectos esterilizados por semana. El anuncio de financiamiento adicional de 84 millones de dólares acompañó la ceremonia inaugural. La reapertura se hizo necesaria tras el resurgimiento del gusano barrenador en Panamá en 2023, que se dispersó por toda Centroamérica llegando a México y Estados Unidos. Los registros actuales superan los 26 mil casos acumulados en 26 estados mexicanos, mientras que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos contabilizan más de 185 mil casos en animales y 2 mil 175 en personas en México y siete naciones centroamericanas. El cierre de la frontera al ganado en pie desde noviembre de 2024 ha generado pérdidas económicas significativas para México, estimadas entre mil 850 y mil 872 millones de dólares, afectando la exportación de 1.8 millones de cabezas de ganado según reportes del sector ganadero mexicano. Estados Unidos proyecta pérdidas potenciales de hasta 4 mil 300 millones de dólares si no se controla la dispersión del insecto en la industria ganadera estadounidense. El cronograma oficial prevé el control de la plaga hacia finales de 2026 y la erradicación total para 2031, revisando proyecciones anteriores que estimaban la erradicación entre 2027 y 2028. La metodología utilizada, ampliamente probada, consiste en la cría masiva de moscas que son irradiadas para esterilizarlas y posteriormente liberadas desde aeronaves, rompiendo el ciclo reproductivo al aparearse con hembras silvestres.

Comparte este post