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México requiere impulsar su capacidad productiva más allá de los datos positivos

A pesar de contar con ventajas competitivas significativas, México enfrenta un desafío fundamental: lograr un crecimiento económico consistente y duradero. Aunque las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía revelan un avance del producto interno bruto de 1.4 por ciento en comparación con el trimestre anterior y 2.1 por ciento de manera anual, superando el magro 0.6 por ciento registrado en 2025, esta mejora no resuelve los problemas estructurales de la economía mexicana. Para lograr un desarrollo económico verdaderamente sostenido, México debe fortalecer la inversión, mejorar la productividad, generar empleo de calidad y aumentar el valor agregado de sus productos y servicios. Esto implica maximizar el potencial del nearshoring, pero también crear un entorno donde las empresas foráneas encuentren proveedores locales confiables, profesionales capacitados, infraestructura adecuada, suministro de energía estable, acceso al financiamiento y seguridad jurídica para mantenerse y crecer en el territorio nacional. Los datos sobre inversión extranjera directa durante el primer semestre de 2026 ilustran esta necesidad de forma clara. México recibió aproximadamente 35 mil millones de dólares, cifra histórica, pero casi nueve de cada diez dólares provinieron de reinversión de ganancias. Aunque esto denota confianza en el país entre inversionistas establecidos, también evidencia la urgencia de atraer nuevos proyectos que expandan la capacidad productiva nacional. Para enfrentar este reto se requiere fortalecer la certidumbre, mejorar infraestructuras, garantizar energía suficiente, incrementar la productividad, fomentar la innovación, facilitar el acceso al financiamiento y aprovechar de forma integral el capital humano disponible. En este último aspecto existe un potencial extraordinario aún sin explotar completamente: la participación de las mujeres en la toma de decisiones económicas. Iniciativas como MULEI y CIMAD demostraron que incorporar mujeres economistas en posiciones directivas y en consejos de administración representa no solo un avance en representación, sino también una estrategia efectiva para utilizar mejor el talento nacional. Bajo esta perspectiva, la red recientemente creada Las Economistas Ver para Crecer, impulsada por Elena Estavillo, especialista en gobernanza tecnológica e inteligencia artificial y fundadora de Centro-i, propone reunir a profesionales de diferentes sectores, generaciones y experiencias para contribuir a la solución de los desafíos económicos del país.

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