682563b603f23

La amenaza a la integración comercial: por qué México depende de mantener a Canadá en el T-MEC

Desde la renegociación del TLCAN entre 2017 y 2018, México ha utilizado a Canadá como un contrapeso estratégico para evitar que Estados Unidos aplique tácticas de división bilateral. Ambas naciones norteamericanas comparten intereses comunes frente a Washington en materia de proteccionismo agrícola y aranceles en acero, aluminio y sector automotriz. Sin embargo, la estructura trilateral enfrenta su mayor crisis, no solo por los ataques focalizados de Trump hacia sus socios, sino también por la posición confrontacional del primer ministro canadiense Mark Carney, alejada de la prudencia tradicional. Aunque el artículo 34.6 del T-MEC permite que el tratado continúe entre dos miembros si uno se retira, la realidad operativa es completamente distinta. Una eventual salida de Canadá requeriría renegociar las cadenas de valor, reglas de origen y cuotas arancelarias, lo que obligaría a reformar el texto completo del acuerdo. Esto implicaría someter las enmiendas a los Congresos de México y Estados Unidos. En territorio mexicano, con control monolítico del Poder Ejecutivo, el proceso sería expedito; pero en Washington, a dos meses de elecciones donde Trump probablemente pierda mayoría en una o ambas cámaras, lograr aprobación legislativa sería prácticamente imposible. Además, los legisladores estadounidenses seguramente impondrían condiciones más exigentes en asuntos laborales, ambientales, energéticos, inversión china y cuestiones fronterizas. Sin Canadá en el acuerdo, desaparecería el equilibrio de dos socios frente a Washington, dejando a México en una posición severamente asimétrica. Aunque las tensiones actuales entre Estados Unidos y Canadá se catalogan como guerra comercial, Trump podría cambiar de dirección en cualquier momento. Si Carney cree que una negociación bilateral es más efectiva contra la presión estadounidense, así lo intentará. El T-MEC mantiene vigencia técnica hasta julio de 2036, pero esta prolongada transición genera incertidumbre para inversores. Además, existe certeza sobre la disposición de Trump de incumplir acuerdos comerciales. Para México, lo más favorable sería mantener la estructura trilateral como base para negociar su futuro comercial con Estados Unidos.

Comparte este post