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Iztapalapa refuerza su capacidad de almacenamiento de agua con modernización del Vaso Regulador El Salado

La administración capitalina entregó la rehabilitación completa del Vaso Regulador El Salado en Iztapalapa, una obra que duplicó su capacidad de retención de agua pluvial, aumentándola de 200 a 400 millones de litros. El proyecto, ejecutado con una inversión superior a 96 millones de pesos, forma parte de una estrategia más amplia de protección contra inundaciones en el oriente de la ciudad. La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, presentó los resultados de esta intervención que busca fortalecer la resiliencia de miles de residentes frente a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos. El plan integral de mitigación de riesgos por inundaciones cuenta con presupuesto de 427 millones de pesos e incorpora múltiples componentes: actualización de plantas de bombeo, construcción del colector República Federal y ocho tanques tormenta distribuidos sobre la Calzada Ignacio Zaragoza. Estas infraestructuras complementarias tienen como objetivo reducir vulnerabilidades en colonias que históricamente han padecido afectaciones por lluvia. Brugada Molina enfatizó que la región del oriente afronta una combinación crítica de desafíos: hundimientos diferenciales del terreno, fracturas en el suelo, aportaciones de escurrimiento desde la Sierra de Santa Catarina y el impacto progresivo del cambio climático. La mandataria capitalina indicó que Iztapalapa, como una de las alcaldías más vulnerables durante temporadas de precipitación, requería concentración de recursos en zonas que durante años acumularon rezagos en materia de sistemas hidráulicos. Las acciones ejecutadas en el Vaso Regulador El Salado recuperaron la funcionalidad de regulación y almacenamiento crucial para el sistema de drenaje del oriente capitalino, describiendo la infraestructura como un pulmón hidráulico fundamental para la ciudad. Brugada señaló que esta inversión representa un compromiso tangible con sectores poblacionales que enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad ante eventos climáticos extremos.

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