68229550302b5

Hollywood recalibra su relación con los sindicatos tras acuerdos sobre inteligencia artificial

Transcurridos tres años desde las paralizaciones laborales que afectaron la industria del entretenimiento, los principales estudios cinematográficos y plataformas digitales han adoptado una postura más colaborativa en las negociaciones contractuales con los representantes de actores, particularmente en materia de regulación de tecnologías de inteligencia artificial. Duncan Crabtree-Ireland, máxima autoridad negociadora del SAG-AFTRA, organización que agrupa a más de 160,000 profesionales del cine, televisión y videojuegos a nivel mundial, confirmó este cambio de enfoque en declaraciones a la prensa internacional. Aunque las conversaciones fueron rigurosas, el clima de diálogo resultó considerablemente más constructivo que en ocasiones anteriores, según el dirigente sindical. Crabtree-Ireland atribuyó este cambio de actitud al impacto de las movilizaciones de 2023, las cuales, a pesar de sus consecuencias adversas, permitieron que la industria reajustara su relación con los sindicatos. Los productores demostraron una comprensión más profunda respecto a las razones por las que la regulación de sistemas de IA constituye una preocupación fundamental para los artistas, reconociendo la necesidad de proteger las fuentes de empleo y valorando las cualidades irrepetibles de la creatividad y el desempeño humano. El acuerdo, que regirá a partir de julio si obtiene la aprobación de los afiliados, contempla disposiciones específicas sobre la utilización de personajes generados artificialmente y duplicados digitales. Los personajes sintéticos, ejemplificado por Tilly Norwood de la productora británica Particle6 que causó controversia al aparecer en redes sociales durante 2025, se refieren a entidades creadas mediante IA sin correspondencia directa con individuos reales. Por su parte, las réplicas digitales utilizan algoritmos para reproducir la imagen de actores vivos o fallecidos, tal como ocurrió con la recreación de Val Kilmer en el tráiler de As Deep as the Grave. Mientras las réplicas digitales requieren consentimiento explícito y compensación económica, los sintéticos no necesitan autorización al no representar a personas específicas. No obstante, el nuevo contrato introduce límites significativos respecto a ambas categorías de contenido generado artificialmente.

Comparte este post