La marca china Geely dio a conocer el 15 de octubre su más reciente apuesta en el segmento de vehículos utilitarios medianos: la Monjaro EM-i, versión híbrida enchufable de su principal modelo. Este lanzamiento representa una propuesta competitiva que combina características técnicas avanzadas, precios accesibles y un amplio catálogo de equipamiento. Durante un recorrido de más de 750 kilómetros realizados entre la Ciudad de México y Acapulco a bordo de la versión tope GF, se pudo evaluar sus fortalezas y aspectos que aún requieren validación en el tiempo. La Monjaro EM-i se comercializa en dos versiones con precios diferenciados. La variante GL tiene un costo de 747,900 pesos y equipa un motor turbo de 1.5 litros acoplado a un único motor eléctrico, generando 275 caballos de fuerza y 401 libras-pie de torque, logrando aceleración de cero a 100 kilómetros por hora en 7.7 segundos. La versión GF, probada durante el viaje, incorpora un segundo motor eléctrico en el eje trasero con precio de 819,900 pesos, alcanzando 335 caballos y 492 libras-pie de torque. Simultáneamente, la versión convencional de gasolina continúa disponible a 699,900 pesos. En la configuración GF, el sistema combina dos unidades eléctricas con un motor turbo de cuatro cilindros y desplazamiento de 1.5 litros. Esta arquitectura produce 335 caballos de potencia y 492 libras-pie de torque, permitiendo acelerar de cero a 100 kilómetros por hora en apenas 5.8 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora. Las aceleraciones mantienen comportamiento constante y lineal. Destaca la capacidad del vehículo para recuperar energía tanto mediante el motor de gasolina actuando como generador como a través del frenado regenerativo, permitiendo recorrer extensas distancias sin agotar completamente la batería cuando se mantiene una velocidad moderada. Sin embargo, cuando la batería se descarga tras conducción acelerada, el desempeño se ve comprometido inmediatamente, haciendo que la unidad se sienta pesada y elevando significativamente el consumo de combustible, ya que un motor gasolina relativamente modesto debe mover un peso considerable por sí solo. La configuración adecuada de los modos de recuperación y mantenimiento de carga resulta fundamental para optimizar el rendimiento. La suspensión adaptativa representa otro aspecto destacable, ajustando la rigidez de los amortiguadores conforme al modo de conducción seleccionado y controlando efectivamente el balanceo lateral. En conjunto con el motor eléctrico trasero, proporciona estabilidad, confianza y tracción que posiciona a la Monjaro EM-i entre las opciones de mejor comportamiento dinámico disponibles en su segmento y entre fabricantes generalistas.
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