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Dinero y desvelo: cómo el estrés financiero afecta tu salud mental en México

Durante la jornada laboral, la mente se dispersa en cálculos presupuestarios. Por las noches, acostado en la cama, el pensamiento regresa a facturas pendientes. El trabajo termina, pero la preocupación persiste. Millones de mexicanos experimentan esta realidad cotidiana. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera del 2023, difundida por Inegi y Condusef en 2024, el 36.9 por ciento de los adultos en el país padece un nivel elevado de estrés vinculado a sus finanzas. En el Día Mundial de la Salud Mental, conmemorado el 10 de octubre, es fundamental reflexionar sobre una problemática silenciosa: nuestra relación emocional con el dinero. Las repercusiones del estrés financiero resultan significativas. Según la Ensafi 2023, el 30.7 por ciento de los participantes manifestó afectaciones en su bienestar psicológico, incluyendo insomnio e inconvenientes en la alimentación. Marisa Hurtado, responsable de Comunicación de Stori, comenta que esta inquietud se materializa en la vida diaria: la urgencia de dinero hoy mientras existen compromisos del ayer. Una consulta médica o un gasto imprevisto obligan a replantear nuevamente el presupuesto: cuánto permanece disponible, qué se puede solventar y qué debe posponerse. Un estudio de Stori con información de 2025 reveló que el 28 por ciento de usuarios analizados realizó pagos superiores al mínimo, aunque inferiores al total adeudado. El saldo faltante se transfiere al periodo siguiente. Simultáneamente, tres de cada diez usuarios utilizaban entre el 80 y el 100 por ciento de su capacidad crediticia al momento del corte. Poseer una tarjeta de crédito no equivale a disponer de toda esa línea en caso de emergencia, y cada transacción representa un nuevo compromiso monetario. Estrategias para disminuir el estrés financiero: 1. Identifica qué te preocupa sin autojuzgarte. ¿Tienes dificultades para llegar a fin de mes, deudas o gastos inesperados? Nombrar la preocupación facilita determinar qué requiere atención. Tu situación económica no refleja tu valor como persona. 2. Traslada tus cuentas del pensamiento al papel. Registra ingresos, gastos imprescindibles, deudas pendientes y vencimientos en un documento único. Define una medida concreta: verificar un cobro, programar un pago u obtener información. 3. Estructura tu presupuesto e incluye momentos de placer. Antes de recibir tu pago, establece qué gastos debes cubrir hasta el siguiente ingreso. Si es posible, destina una porción para actividades que disfrutes. 4. Explora alternativas antes de que se acumulen los problemas. Verifica fechas de vencimiento, montos adeudados e intereses. Si anticipas dificultades, comunícate con tu banco o institución financiera para conocer soluciones disponibles. Cuando sea factible, crea un fondo de emergencia conforme a tu capacidad. 5. Presta atención a cómo te afecta emocionalmente. Conversa con personas en quienes confías. Busca asesoramiento especializado en finanzas para resolver tus interrogantes.

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