Mientras la atención mediática se concentra en Trump, seguridad y negociaciones comerciales, una de las tres principales agencias calificadoras del mundo ha emitido una advertencia que podría tener consecuencias severas para México. Standard and Poor’s cambió la perspectiva de la calificación de la deuda mexicana de estable a negativa, alertando sobre una posible reducción en los próximos 24 meses si no se toman medidas más agresivas para reducir el déficit fiscal. El diagnóstico de S&P es contundente respecto a la economía mexicana. La agencia observa que la trayectoria de reducción del déficit fiscal avanza lentamente, que los compromisos de apoyo a Pemex y CFE incrementan la rigidez en las finanzas públicas, y que el bajo crecimiento económico complica el panorama general. Para 2026, S&P proyecta un crecimiento apenas del 1 por ciento, cifra significativamente menor a la previsión de 2.3 por ciento de la Secretaría de Hacienda. Más allá de lo económico, la calificadora también aborda tensiones bilaterales con Estados Unidos, señalando la preocupación sobre vínculos entre organizaciones de narcotráfico y diversos niveles del Gobierno mexicano. Sin embargo, S&P reconoce aspectos positivos como la prudencia en el manejo de políticas fiscal y monetaria, la fortaleza de la posición externa del país y un marco institucional que ha promovido estabilidad política durante más de dos décadas. La Secretaría de Hacienda respondió cuestionando los supuestos pesimistas de S&P, señalando que la agencia asume un crecimiento del PIB de 1 por ciento, un déficit general de 4.8 por ciento y que todas las amortizaciones de deuda de Pemex se financiarán con transferencias del Gobierno. Hacienda destaca las inversiones en infraestructura proyectadas para el sexenio con esquemas de participación público-privada que podrían impulsar mayor crecimiento. En administraciones anteriores, las respuestas a las calificadoras fueron más confrontacionales. Legisladores propusieron limitar sus actividades, funcionarios cuestionaron su comprensión de políticas energéticas, y directivos se negaron a dialogar con ellas. Ahora el contexto es distinto. La actual administración entiende que ignorar la advertencia de S&P no es una opción viable. Una reducción en la calificación de la deuda soberana podría resultar catastrófica para México, especialmente si se pierde el grado de inversión que actualmente mantiene.
- direccion@rumorveraz.com
- Lun - Dom: 8:00 - 20:00